lunes, 28 de diciembre de 2009

PSICOMAQUIA (GUION PILOTO)

PsicomaquiA

Guión piloto para serie de televisión.

Equipo Fantástico * 1er semestre SOGEM

 

ESCENA 1. INTERIOR. NOCHE. ANFITEATRO.

NEGROS.

Se abre una puerta.  Dos siluetas recortadas contra la luz exterior entran a la habitación oscura. 

DOCTOR LOVERA

¿Haz estado en un anfiteatro antes?

MARIA

No.

Un momento después se enciende una luz de neón (primero parpadeante hasta estabilizarse) que ilumina el cuarto. Es un anfiteatro, sucio y sórdido.  Las paredes de mosaicos viejos están manchadas de grasa y sangre. Una serie de planchas para autopsias también sucias, incluso con pedazos de tejidos. En una, el cadáver de un hombre gordo, aun drena fluíos de sangre diluida por tubos de plástico transparente hacia un canal al lado de la plancha que desemboca en lavaderos cutres. María se cubre la nariz con la manga de su sudadera que tapa casi por completo su mano. Es una joven de unos 20 años, podría ser bonita, pero su aspecto es descuidado y triste. Carga en su espalda una mochila vieja y deshilachada. Su cabello lacio y grasoso. El Doctor Lovera la mira con disgusto.

DOCTOR LOVERA

Te lo dije. Esto no es para ti. Entiendo que éste sea un trabajo que nadie quiera pero si no pueden conseguir alguien con experiencia por lo menos deberían contratar a alguien con edad, o con cierta fortaleza. Y no te ofendas niña pero no se que te vieron a ti.

 

MARIA

Es mejor que ser puta.

 

DOCTOR LOVERA

(Se ríe) Entiendo. Eres una chica ruda. Crees que haz sufrido mucho, te expulsaron de la prepa, y elegiste este trabajo para castigar a tus papás. Mira, no perdamos el tiempo, regresemos al hospital y que te asignen algo mas adecuado para ti, como limpiar los baños.

 

Coloca una mano en la espalda de María como invitándola a salir, pero ella elude el contacto y comienza a caminar despacio por el anfiteatro, como explorándolo.

 

MARIA

Ya lo hice. Yo limpiaba los baños del hospital, pero aquí pagan el triple.

 

El Doctor Lovera asiente intentando tener paciencia. María se detiene frente al cadáver y lo mira al rostro. No tiene ojos. Se los han extirpado recientemente.

 

MARIA

(Casi en transe) ¿Por qué no tiene sus ojos?

 

El Doctor Lovera se acerca molesto y cubre el cadáver con una sábana sucia, con un movimiento violento que intimida un poco a María.

 

DOCTOR LOVERA

Mira niña, eso no es de tu incumbencia. Tu trabajo es limpiar. Si lo quieres yo estoy dispuesto a darte una oportunidad porque el Doctor Montiel habló bien de ti. Pero si me entero de que eres una de esas artistas conceptuales que les gusta jugar con los muertos, estás fuera de aquí y fuera del hospital ¿entendiste?

 

MARIA

Si Doctor.

 

DOCTOR LOVERA

Y no estoy diciendo que tengas el trabajo. Estoy diciendo, que estás a prueba. No se si es legal que niñas como tu tengan un trabajo nocturno, pero si para mañana por la mañana está esto limpio… entonces hablamos ¿esta bien?

 

MARIA

Si doctor.

 

DOCTOR LOVERA

Bien. ¿Cómo me dijiste que te llamabas?

 

MARIA

Xóchitl

 

DOCTOR LOVERA

Xóchitl… Todo lo que necesitas para limpiar está en ese casillero. No tiene llave. No puede cerrarse. Si algo hace falta, por la mañana puedes solicitarlo a inventario.  (Mira su reloj de pulso) ¿Algo más?

 

MARIA

No doctor.

 

El doctor Lovera camina hacia el instrumental y toma un bisturí que le muestra a María acercándose a ella. Ella retrocede imperceptiblemente.

 

DOCTOR LOVERA

¿Sabes que es esto?

 

 

MARIA

Un bisturí.

 

DOCTOR LOVERA

Un bisturí. Pues es muy filoso. Lo usamos para abrir a los muertos. Con la sierra que está allá cortamos los cráneos. Debes lavar todo el instrumental con sumo cuidado porque puedes lastimarte muy gravemente. La señora que estaba antes que tu perdió estos dos dedos por lavar la sierra sin desenchufarla ¿entiendes? Ella tenía trabajando aquí mas de veinte años y sólo se descuidó un momento. Esto no es un juego ¿quieres el trabajo?

 

MARIA

Si doctor.

 

DOCTOR LOVERA

Bien. Ya veremos mañana.

 

El doctor camina hacia la charola de instrumentos y deja el bisturí.

 

DOCTOR LOVERA

Cuando termines los vuelves a dejar en este sitio. No olvides lavar la charola antes.

 

MARIA

Entiendo doctor.

 

El doctor Lovera sonríe y camina hacia la salida, meneando la cabeza con divertida incredulidad.

 

DOCTOR LOVERA

Ay Montiel, Montiel.

 

Se detiene en la puerta antes de cerrarla.

 

DOCTOR LOVERA

Y mantén la puerta por tu propia seguridad. Yo llego a trabajar como a las 7 de la mañana. Entonces puedes irte a descansar.

 

MARIA

Si doctor. Muchas gracias.

 

El doctor Lovera sonríe divertido y cierra la pesada puerta del anfiteatro. María se queda sola y mira a su alrededor un poco intimidada. Saca de su mochila un pequeñísimo aparato de MP3 conectado unos audífonos que se coloca y enciende el aparato. Se escucha una música alegre y punk. María mira a su alrededor y sonríe.

 

ESCENA 2. INTERIOR. NOCHE. ANFITEATRO.

Corte elíptico de tiempo. La escena continúa en el mismo espacio, pero será narrada con cortes rápidos de videoclip al ritmo la música que María escucha por los audífonos mientras, equipada con uniforme, guantes de hule rojos y paliacate de calavera sosteniéndole el cabello limpia afanosa la sangre, mugre y desechos humanos de paredes, piso, muebles e instrumental. Parece concentrada y por momentos hasta divertida lo que debe resultar paradójico y contrastante ante la sordidez de la tarea.

 

ESCENA 3. INTERIOR. NOCHE. ANFITEATRO.

Los cortes rítmicos cesan. La música continúa pero se escucha apagada, proveniente de los audífonos de María. Trabaja casi a ras del suelo, limpiando enérgicamente, con un cepillo, una mancha del piso que parece no ceder. Al fondo, en segundo plano, el cadáver comienza a levantarse muy lentamente dentro de la sábana. María no lo nota inmersa en la música y la tarea. Al tiempo que resbala la sábana, el cadáver baja sus piernas de la plancha hasta que sus pies desnudos, del color de papel viejo tocan el piso mojado. Al estar de pie, el cadáver comienza a desparramar sangre y fluíos de su vientre abierto, y comienza a acercarse a María rígidamente, dejando un rastro rojizo y deslavado a su paso. Casi está sobre ella cuando al ampliar los movimientos de su cepillo, María llega hasta los pies sepias del cadáver y los mira alarmada. Después levanta la vista hasta su rostro, sin ojos, que parece mirarla desde sus cuencas vacías.

MARIA

¡Noooooo! ¡no, no, no, no! ¡Llevo horas lavando este pinche piso!

 

María arroja el sepillo molesta y se levanta mirando de frente al cadáver.

 

MARIA

¡Carajo!¡¿no ve que estoy limpiando?!

 

CADAVER

No. Señorita. No puedo ver. Me extirparon los ojos, vaya uste a saber porque. Pero si puedo oír esa espantosa música ¡y no me deja descansar en paz!

 

MARIA

¿Y como pudo escucharla? ¡traigo audífonos!

 

CADAVER

¡Puedo escuchar todo! Todo lo que tiene dentro de esa cabecita suya señorita. Esta muy triste ¡¿por qué?! Es usted tan joven y sus pensamientos son tan puros, tan bellos… ¡para que taparlos con esa horrible música! Nadie tan joven y tan bello debería estar pensando en la muerte señorita…

 

MARIA

¡Ese no es su problema! Mi cabeza es mía y nadie tiene derecho a meterse. Usted váyase a sus asuntos que ya no son de este mundo y deje de ensuciarme el piso ¡y por el amor de dios tápese con la sábana que puedo verle hasta la medula espinal!

 

El cadáver se retira un poco avergonzado.

 

CADAVER

Tampoco sea cruel, señorita. Ya bastante humillante es una autopsia de por si. Estoy viejo y muerto y no puedo aguantar esa música que escuchan los jóvenes de ahora… ¡es diabólica!

 

MARIA

Los jóvenes de ahora no escuchan esta música. Es “The Cure” y lo escuchaba mi abuelo que era un hombre santo…

 

CADAVER

(Acostándose de nuevo)¡Es diabólica!

 

De golpe se abre la puerta de uno de los refrigeradores y se desliza con violencia una plancha de la que se levanta otro cadáver, más joven y con un balazo en la cabeza.

 

CADAVER 2

Amiga. No escuches a este abuelito, por favor. “The Cure” es la neta. Ya me estaba transportando hacia la luz al final del túnel. Me falto… ¿no traerás algo de The Ramones?

 

MARIA

¡También le gustaban a mi abuelo!

 

CADAVER

¡Por el amor de dios!

 

Se abre otro refrigerador, se desliza la plancha y se levanta otro cadáver. Es una viejita que habla con una vocecita vibrante y dulce.

 

CADAVER 3

¡Dejen que la muchacha decida lo que quiera! ella todavía está viva ¡respeten a los vivos! Pon lo que quieras hijita, nosotros estamos bien.

 

CADAVER 2

¡Tres contra uno! ¡Ni modo abuelito!

 

CADAVER

Carmelita no cuenta. Es neutral.

 

CADAVER 2

¡Que neutral! ¡ella dijo clarísimo…!

 

DOCTOR LOVERA

¡No puedo creerlo!

 

María grita por la sorpresa al ver al doctor Lovera, fresco y descansado, parado frente a la puerta abierta.

 

DOCTOR LOVERA

Disculpa. No quise asustarte. Es que de verdad me sorprendiste. Nunca había visto este lugar tan limpio.

 

María mira a su alrededor sorprendida y todo está en orden. Los refrigeradores cerrados, el cadáver en la plancha cubierto por la sábana. El doctor entra y coloca su abrigo en el perchero.

 

DOCTOR LOVERA

Estaba acostumbrado a la limpieza de doña Carmelita, que ya estaba muy viejita y pues lo hacia así, todo (hace una seña indicando mas o menos), pobrecita.

 

María mira al refrigerador donde había visto al cadáver de Carmelita.

 

DOCTOR LOVERA

Supongo que estas muy cansada ¿no? Ya vete a descansar.

 

MARIA

Si. Ya solo me falta trapear…

 

Mira el piso pero está limpio, sin las manchas del cadáver. El doctor Lovera mira hacia el mismo lugar.

 

DOCTOR LOVERA

¡Que trapear ni que nada! ¡está impecable! Ya vete a tu casa. Ahora soy yo el que tengo que rogarte que regreses mañana. El trabajo es tuyo Xóchitl. Felicidades.

 

MARIA

Gracias doctor.

 

Se dirige al casillero donde saca la mochila y se desabrocha el peto. Abajo no lleva blusa de modo que intenta ponerse la camiseta haciendo malabares para hacerlo dentro del uniforme.

 

DOCTOR LOVERA

Puedes llamarme Arturo. Pero no lo hagas frente a los peritos porque son muy mal pensados.

 

MARIA

(Aun haciendo malabares) Si doctor.

 

El doctor nota lo que está haciendo.

 

DOCTOR LOVERA

¡Ah! Disculpa. Voy a salirme para que te vistas.

 

MARIA

(Que ya ha logrado su hazaña) No hace falta doctor. Llevo los jeans abajo. Tengo que irme ya.

 

Se cuelga la mochila al hombro y se dirige a la puerta.

 

DOCTOR LOVERA

Nos vemos a las nueve Xóchitl. Y felicidades. Lograste darme una bofetada con guante blanco.

 

MARIA

Me alegro doctor.

 

María le sonríe con malicia al doctor al pasar frente a él y al doctor Lovera no le queda otro remedio que reírse.

 

DOCTOR LOVERA

Supongo que lo merezco. Soy un ogro.

 

María llega hasta la puerta pero se detiene ahí.

 

MARIA

Doctor ¿puedo hacerle una pregunta?

 

DOCTOR LOVERA

Adelante. Dispara.

 

MARIA

¿Carmelita ya murió?

 

DOCTOR LOVERA

¿Carmelita? ¡nooooo! Después del accidente se retiró. No te preocupes. Vive muy bien. La procuraduría ha sabido compensar muy bien sus servicios.

 

MARIA

Gracias doctor.

 

DOCTOR LOVERA

Descansa.

 

María sale del anfiteatro y el doctor se queda mirando hacia la puerta. Fascinado.

 

ESCENA 4. EXTERIOR. DIA. CALLE DE LA CIUDAD.

María camina por una calle transitada. Se ve agotada y parece moverse en un tiempo distinto al de los otros, como si perteneciera a una realidad distinta. De pronto una figura del lado opuesto de la calle llama su atención. Es un hombre viejo vestido de manta y colores al estilo Huichol. El hombre le sonríe.

MARIA

¿Abuelo?

 

María intenta alcanzar a su abuelo pero el tránsito rápido y denso no le permite cruzar la calle.

 

MARIA

¡Abuelo!

 

Obstruida la visión por los autos veloces la figura del abuelo parece desaparecer entre la multitud de transeúntes.

 

MARIA

¡Abuelo! ¡Algo está mal! ¡Dime lo que está mal!

 

La multitud alrededor de María se ve cada vez mas enrarecida. Actúan cada vez más como autómatas, como muertos vivientes. Una mano pálida toma del brazo a María y al girar se encuentra con el rostro de Carmelita, cubierto con un sudario de tela translúcida, como en la antigüedad se embalsamaba a los muertos.

MARIA

¿Carmelita?

 

CARMELITA

Ellas estaban vivas. No respetan a los vivos ¡Respeten a los vivos!¡ellas estaban vivas!

 

ESCENA 5. INTERIOR. ATARDECER. DEPARTAMENTO DE MARIA.

María Despierta de golpe. Se a dormido totalmente vestida en el colchón sobre el piso que es su cama. Ni siquiera se ha tapado con los cobertores.  Mira por la ventana los últimos rayos de sol que pintan de naranja los edificios deteriorados y tristes de la ciudad. El departamento está casi vacío. Casi no hay mobiliario excepto una mesa y una silla rústicas. Los cojines de colores sustituyen los muebles. Pilas de libros horizontales en lugar de libreros. Los escasos motivos de decoración en las paredes o colgados sobre el techo nos sugieren la magia, las culturas indígenas, las religiones orientales, todo mezclado. La cortina es una gran manta teñida con lo que parece una concepción indígena del universo simétrica y colorida.

Repentinamente se sobresalta y mira su reloj (de Mickey Mouse) con apuro. Se levanta de un salto y comienza a desvestirse y a vestirse con otras prendas negras que encuentra en el piso y selecciona por su olor. Se carga con prisa la mochila al hombro y sale del departamento.

 

ESCENA 6. INTERIOR/EXTERIOR. NOCHE. INTERIOR DE PESERO (SERVICIO DE TRANSPORTE PUBLICO).

María mira por la ventanilla del pesero y se encuentra con el reflejo de su cara en el cristal. De su mochila saca un pequeño espejo, se mira y se sobresalta. Comienza a arreglarse un poco el cabello con los dedos y después saca un lápiz negro con el que comienza a delinearse los ojos de una manera muy acentuada. Descubre que una niña la mira asomándose desde el asiento de adelante. María le hace un gesto para asustarla y le susurra con voz fantasmal.

 

MARIA

Soy vampiro. Trabajo en las noches con los muertos.

 

Una señora que acompaña a la niña mira a María con severidad. María le sonríe pero la señora no le devuelve la sonrisa y obliga a la niña a mirar enfrente. María se coloca sus audífonos y mira la ciudad nocturna ambientada con Rock gótico.

 

ESCENA 7. INTERIOR. NOCHE. ANFITEATRO.

María entra apresurada al anfiteatro.

 

MARIA

¡Disculpe doctor! ¡me quedé dormida!

 

Se detiene en seco al descubrir que el Doctor Lovera está acompañado por otro hombre (maduro, gordo y vestido de traje aunque desaliñado) alrededor del cadáver de una chica joven y desnuda que está abierta del vientre y colocada en una de las planchas del refrigerador. Los dos hombres se ríen al verla entrar apresurada.

MARIA

Hola doctor Montiel

 

DOCTOR LOVERA

Xóchitl es la única persona que llega tarde a su trabajo nocturno porque se quedó dormida.

 

DOCTOR MONTIEL

Es duro acostumbrarse a estos horarios ¿verdad?

 

MARIA

(Mirando al cadáver)

¿Es nueva?

 

El Doctor Lovera cubre el cadáver con una sábana mientras habla.

DOCTOR LOVERA

Llegó hoy. Parece que algún maniático anda obsesionado con las mujeres jóvenes y bonitas. No te preocupes. Tu estás a salvo.

 

Parece disfrutar sus palabras mientras introduce la plancha al refrigerador. María le lanza una sonrisa inteligente. El doctor Montiel en cambio se escandaliza y se molesta.

DOCTOR MONTIEL

¿Porque no le pasas el reporte completo a ella? y que haga las averiguaciones previas y los dictámenes.

 

DOCTOR LOVERA

(Sonriendo, sin perder el aplomo)

No te preocupes. Es una buena chica ¿no lo ves? Es “darky”, no le tiene miedo a los muertos.

 

DOCTOR MONTIEL

(A María)

Esto no es un juego niña. Estos cadáveres pertenecen a la procuraduría de justicia y si tocas estas pruebas puedes terminar encerrada en la sombra ¿entiendes?

 

DOCTOR LOVERA

Ya lo sabe Montiel. Te digo que es una maravilla ¿cuándo habías visto el anfiteatro tan limpio?

 

DOCTOR MONTIEL

También te lo digo a ti Arturo. Tus… hormonas un día te van a meter en problemas.

 

El Doctor Montiel toma un abrigo y se retira molesto. Pero se detiene por un momento en la puerta y señala a María.

 

DOCTOR MONTIEL

Cuídate de los vivos niña.

 

Cuando el Doctor Montiel se retira, Lovera sonríe a María mientras se quita el uniforme y los guantes sucios de sangre y se dirige al lavabo para lavarse. Mientras él le habla María se dirige al casillero y se pone sobre la ropa su uniforme de limpieza.

 

DOCTOR LOVERA

Tienes que entender algo Xóchitl. Nuestro trabajo no es el mejor del mundo. Esta ciudad es muy violenta. Está podrida y eso puede afectar los nervios de los que trabajamos en criminología. Uno ve demasiadas cosas que quisiera no haber visto. Por tu bien te recomiendo que te mantengas alejada. Yo tampoco tengo problemas con tratar con los muertos…

 

MARIA

Entiendo doctor. Debo tener cuidado con los vivos. No se preocupe. No se imagina lo apartada que estoy del mundo de los vivos.

 

El doctor Lovera sonríe y toma su abrigo para retirarse.

 

DOCTOR LOVERA

Haces bien Xóchitl. Mantente lo mas alejada que puedas. Y cierra bien la puerta.

 

El doctor se va cerrando la puerta tras de si y al quedarse sola María hace un gesto de tristeza. Se coloca los audífonos y elige una canción en el MP3. Se escucha música clásica de cuerdas, suave y extrañamente melancólica. Mira a su alrededor mientras se coloca unos guantes rojos de hule, después, sin mucho entusiasmo, empieza sus deberes. Se dirige al lavabo y abre la llave de una pequeña manguera con la que empieza a regar una plancha de autopsia llena de sangre y tejidos que con el agua se resbalan por un canal hasta el lavadero. Los trozos mas grandes los toma con los guantes y los echa a un basurero del que sobresale una bolsa de plástico negro. Repentinamente se desespera y arroja con fuerza un pedazo grande de intestino.

 

MARIA

¡Bueno que les pasa! ¿esta música tampoco les gusta? ¡hace dos días que nadie me dirige la palabra! ¡sin ustedes éste trabajo no es nada divertido! ¿ya los incineraron? ¿siguen ahí? ¡No me digas que no ramón! Tu cadáver está en investigación todavía…

Se dirige a un refrigerador y se asoman unos pies congelados y podridos.

MARIA

¡Ahí estas! ¿qué te pasa? ¿no te gusta la música clásica? ¡abre tu mente chamaco! ¿Y Carmelita? Apoco alguien ya reclamó tu cuerpo.

 

Abre otro refrigerador y encuentra el cadáver tapado.

 

MARIA

¡Lo sabía! ¿qué sucede? ¿finalmente encontraste la luz? Te extraño amiga… hoy soñé contigo…

 

Con un estrépito que sobresalta a María se abre un refrigerador y se desliza la plancha con el cadáver nuevo. Tapado. María se acerca temerosa a la chica muerta y le retira la sábana.

 

MARIA

(Temerosa)

¿Qué sucede? ¿tienes algo que decirme?

 

Repentinamente la chica muerta abre los ojos y toma del brazo a María. Dentro de la mente de María comienzan a suscitarse una serie de imágenes vertiginosas.

 

ESCENA 8. INTERIOR. NOCHE. CALLEJON DE LA CIUDAD.

En una secuencia de imágenes vertiginosas, casi ilegibles, aparecen destellos de la chica maquillada y vestida como una prostituta que es atraída un auto y sometida con violencia por unas manos con guantes rojos de hule que le ponen un pañuelo en la boca y ella se desmaya.

 

ESCENA 9. INTERIOR. NOCHE. ANFITEATRO.

María sale de la visión echándose hacia atrás asustada hasta topar con un hombre a sus espaldas. Es el Doctor Montiel y al verlo María deja escapar un grito que inmediatamente reprime.

DOCTOR MONTIEL

¿Qué carajos estás haciendo?

 

María mira los refrigeradores abiertos, el cadáver descubierto de la chica y comprende que no tiene explicación lógica.

 

MARIA

Yo… yo… sólo quería ver a la chica muerta… asesinada… nunca había visto un asesinato… yo… soy artista… conceptual…

 

DOCTOR MONTIEL

Te advertí que no lo hicieras. Te dije que era un delito ¿qué carajos tienes en la cabeza niña?

 

MARIA

Lo lamento mucho doctor… soy una imbécil… soy estúpida, por eso pierdo todos mis trabajos…  yo… entiendo que estoy despedida… lo merezco…

 

Mientras habla María intenta escapar suavemente hacia su casillero mientras se quita el uniforme.

 

DOCTOR MONTIEL

¡Tu no vas a ningún pinche lado! ¡te quedas aquí!

 

MARIA

Pero… doctor… por favor…

 

El doctor la mira con hostilidad mientras llama con su celular.

 

DOCTOR

(Habla por el celular)

Lovera ¿adivina donde estoy papito? Yo tenía razón. Parece que tu consentida está llena de sorpresas.

 

María derrotada y preocupada se quita el uniforme de limpieza y cuando se va a quitar los guantes rojos, algo en ellos la impacta con imágenes violentas y tan vertiginosas que cae al piso desmayada.

 

ESCENA 10. INTERIOR. DIA. ANFITEATRO. FLASH BACK.

La escena es confusa y la imagen rara. Obviamente es un recuerdo o una alucinación. La chica que antes habíamos visto como cadáver y como prostituta despierta tendida en una plancha del anfiteatro, totalmente desnuda. Grita al descubrir su situación y al ver a alguien, que no podemos ver, solo percibimos sus manos cubiertas con los guantes de hule rojo, acercarse y taparle de nuevo la cara con un pañuelo. Ella se resiste un poco pero la escena comienza a mezclarse con destellos de luz y con imágenes vertiginosas y muy rápidas de un bisturí abriendo su carne y otras manos con guantes de cirujano entrar en su vientre, que se desparrama de sangre.

 

ESCENA 11. INTERIOR. NOCHE. ANFITEATRO.

María despierta con un gesto de rechazo al frasco de sales que el Doctor Lovera coloca frente a su nariz. El doctor Lovera la sostiene e intenta incorporarla del piso. Al fono, recargado en la pared el doctor Montiel la mira amenazadoramente.

 

DOCTOR LOVERA

Xóchitl ¿estás bien?

 

María asiente asustada y confundida.

 

DOCTOR LOVERA

¿Quién eres?

 

MARIA

¿Cómo?

 

DOCTOR MONTIEL

Déjense de pendejadas. Sabemos que te llamas María.

 

DOCTOR LOVERA

¿Te llamas María?

 

María no responde. El doctor  Montiel se acerca molesto y la levanta del brazo con algo de violencia hasta llevarla a una silla en el centro del anfiteatro donde básicamente la arroja.

DOCTOR LOVERA

Montiel. No es necesario.

 

DOCTOR MONTIEL

Primero que nos diga que carajos estaba haciendo con los cadáveres, quien la mandó y entonces vemos si es necesario o no.

 

MARIA

Me llamo María. Soy artista conceptual…

 

El doctor Montiel le suelta un revés en la cara que la tira de la silla. María tiembla y el Doctor Lovera se apresura a ayudarla.

 

DOCTOR LOVERA

(A Montiel) ¿Pero que estás haciendo imbécil? ¿en que carajos estás pensando? ¡Por favor hazte a un lado! ¡no te metas. Déjame a mi.

 

El doctor Montiel retrocede sombrío hasta quedar casi oculto, recargado en la pared. Mientras Lovera ayuda a María a incorporarse hasta sentarse nuevamente en la silla. Llora y tiembla incontrolablemente.

 

DOCTOR LOVERA

Tu juego es muy peligroso María. No podemos ayudarte si no nos dices la verdad.

 

MARIA

(Llorando)

Nunca me creerían la verdad.

 

DOCTOR LOVERA

Es difícil creerte María. Sólo haz dicho mentiras. Pero inténtalo de nuevo. Mírame a los ojos e inténtalo.

 

MARIA

Puedo ver cosas… cosas que los demás no ven.

 

DOCTOR LOVERA

María ¿usas algún tipo de drogas?

 

María niega con la cabeza. Parece sincera.

 

DOCTOR LOVERA

Mírame… ¿haz tenido problemas… psicológicos? ¿haz visto algún doctor?

 

ESCENA 12. INTERIOR. DIA. HOSPITAL PSIQUIATRICO. FLASH BACK.

Con imágenes vertiginosas, violentas y sobre expuestas vemos a María vestida de blanco como un paciente de hospital, es sometida por dos enfermeros violentos mientras le atan las muñecas y los tobillos a una camilla.

 

ESCENA 13. INTERIOR. NOCHE. ANFITEATRO.

Volvemos a le escena y momento exacto antes del flash back.

 

DOCTOR LOVERA

¿Qué es lo que viste María? ¿lo ves ahora?

 

MARIA

(Llorando)

No sé. No entiendo.

 

DOCTOR LOVERA

María. Tranquila. No pasa nada. Nosotros estamos aquí. Somos policías, somos doctores. No te va a pasar nada ¿tienes a quien llamar? ¿tienes papás?

 

María asiente con la cabeza y trata de limpiarse la nariz con el antebrazo, pero los guantes rojos le repugnan.

 

ESCENA 14. INTERIOR. DIA. ANFITEATRO. FLASH BACK.

Una nueva visión. Las manos con guantes rojos cubren con un pañuelo la cara de una chica. Pero se trata de una distinta.

 

ESCENA 15. INTERIOR. NOCHE. ANFITEATRO.

Volvemos a le escena y momento exacto antes del intercorte. María hace el comienzo de un movimiento brusco pero el doctor Lovera la contiene.

 

DOCTOR LOVERA

Tranquila. ¿Quieres que llamemos a tus papás?

 

El doctor Lovera saca cuidadosamente un teléfono celular de su saco que después coloca en la mano temblorosa de María. Ella mira el teléfono asustada y confundida.

DOCTOR LOVERA

¿Sabes el teléfono de tus papás? ¿quieres que yo les llame?

 

María está a punto de marcar cuando el doctor Montiel se acerca por la espalda y le clava una jeringa en el brazo sobre la ropa. María apenas puede quejarse un poco antes de derrumbarse.

La imagen se va suavemente a NEGROS

 

ESCENA 16. ESPACIO INDEFINIDO. IMÁGENES SOBRE FONDO NEGRO.

Una nueva visión. Pero esta vez el ritmo es lento. En la oscuridad aparece el rostro de la mujer asesinada que se acerca lentamente hasta desaparecer en un detalle de sus ojos, dentro del que hay otro rostro, de otra chica que vuelve a acercarse y revelar uno nuevo, como un túnel de rostros cadavéricos. El último es María.

 

ESCENA 17. INTERIOR DE REFRIGERADOR EN ANFITEATRO. NOCHE.

María abre los ojos en la oscuridad. No puede moverse pero sus ojos reflejan terror al descubrir que está encerrada en los refrigeradores del Anfiteatro. Al estar paralizada toda su tensión se refleja en los ojos, que comienzan a llorar. Se escucha una voz suave y vibrante, como un susurro.

VOZ

María… niña… estas cerca de nosotros otra vez…

 

MARIA

(Sin mover los labios)

¿Carmelita?

 

VOZ 2

(Una voz masculina)

Es Carmelita y somos todos…

 

VOZ 3

Ahora somos todos una misma voz…

 

MARIA

¿Qué me sucede?

 

VOZ

Estas viva María… todavía estas viva…

 

MARIA

¿Por qué no puedo moverme?

 

VOZ

Te han hecho lo mismo que a las otras, niña.

 

VOZ 2

Te necesitan viva para extraer tus órganos niña.

 

VOZ 4

Ellos son el terror… el terror…

 

MARIA

¿Por qué me dejaron sola?

 

VOZ 2

Tu te alejaste

 

VOZ

A veces estás mas cerca de la muerte que de la vida

 

VOZ 2

A veces estás tan triste…

 

VOZ

A veces deseas morir…

 

VOZ 2

Con tanta fuerza…

 

MARIA

Llévenme con ustedes. No quiero que me toquen. No quiero que me toquen viva.

 

VOZ

Estamos contigo niña…

 

MARIA

¡No! ¡no! ¡estoy viva!

 

VOZ 2

Estamos siempre contigo…

 

Se escucha un fuerte ruido. Alguien ha abierto el refrigerador.

 

ESCENA 18. INTERIOR. NOCHE. ANFITEATRO.

El doctor Lovera saca deslizando del refrigerador, la camilla sobre la que se encuentra María tendida e inmóvil. Está vestida. Sus ojos están abiertos e inertes pero podemos sentir en ellos el terror, las emociones. El doctor Montiel se acerca con un formulario y una pluma.

 

DOCTOR MONTIEL

Murió por problemas cardiacos. Abuso de drogas. Varias. Cocaína… inhalantes… alcohol…  

 

DOCTOR LOVERA

Si. Esta bien.

 

El doctor Lovera firma el formulario.

 

DOCTOR LOVERA

Déjame sólo.

 

DOCTOR MONTIEL

¡Ya deja de preocuparte Lovera! Ella era una indigente, vivía sola en un cuchitril, escapó del hospital psiquiátrico. Pasará mucho tiempo antes de que alguien note su ausencia. Nadie la va a extrañar. En realidad le estamos haciendo un favor. Los chavos como ella no tienen esperanzas. Es cuestión de tiempo que se suiciden. Alguien puede hacer mejor uso de sus órganos, de su retina…

 

DOCTOR LOVERA

¡Por favor Montiel! ¡todavía está viva!

 

DOCTOR MONTIEL

Si viva. Y es una minita de oro.

 

DOCTOR LOVERA

¡Que me dejes solo carajo!

 

DOCTOR MONTIEL

Todo pasa por algo Arturo.

 

El doctor Montiel abandona el anfiteatro y Lovera asegura la puerta molesto. Se dirige a la plancha y toma de ella un bisturí que se refleja en los ojos inertes de María.

 

DOCTOR LOVERA

Todo pasa por algo…

 

Con el bisturí comienza cortar la ropa de María para quitársela.

DOCTOR LOVERA

… pero esto no tenía que pasar. Nos estamos volviendo descuidados. Primero Carmelita y después tu. Ustedes no lo merecían. No son iguales que esas putas que venden sus cuerpos para comprar drogas y para mantener hijos de puta, que van a prostituir a otras jovencitas. Como tu María… no sabes como lo siento. Si las putas quieren vender su cuerpo ¡que lo vendan bien!

 

Rompe de un golpe una pierna se sus pantalones, rasgándolos para arriba.

 

DOCTOR LOVERA

Pero que sirva de algo. Que sirva para salvar una vida. Para eso las usamos ¿sabes? Para vender sus órganos. Por eso las necesitamos vivas. Para dar esperanza a quien de verdad la quiere. De verdad la necesita.

 

Lovera termina de romper y arrancar los pantalones de María. María le habla desde su mente. Sin poder mover los labios.

MARIA

(sin mover los labios)

¡Cuanta mierda! ¡No me toques! ¡Eres un hijo de puta! ¡No te atrevas a tocarme!

Lovera está a punto de cortarle los calzones con el bisturí pero se detiene y comienza a llorar

.

MARIA

(sin mover los labios)

¡Eres patético! Como te atreves a hablar de esperanza tu que estás podrido.

 

Lovera pone sus manos sobre su piel y apoya su rostro inundado en lágrimas en su vientre mientras comienza a acariciarla lentamente, como a algo muy delicado y doloroso.

 

DOCTOR LOVERA

¡Estoy podrido por dentro! ¡perdóname María! ¡soy patético!

 

MARIA

(sin mover los labios)

¡Deja de tocarme!

 

DOCTOR LOVERA

¡No puedo! ¡no puedo dejar de tocarte! ¡estoy enfermo!

 

Las manos de Lovera se deslizan por el pecho de María, de una forma cada vez mas sexual y descontrolada.

 

MARIA

(sin mover los labios)

No estás enfermo ¡estás muerto! ¡Tu alma está muerta! ¡tu sexo está muerto!

 

DOCTOR LOVERA

¡Eres una puta Malena! Por eso te maté porque eras una puta, una asesina ¿cómo pudiste engañarme? ¡tu me mataste Malena!

 

Lovera se hecha a llorar desesperadamente sobre el vientre de María y ella es capaz de levantar su mano, muy lenta y temblorosa hasta el cabello de Lovera, que acaricia, mientras finalmente María logra hablar con una voz débil, pero real.

 

MARIA

Malena está aquí. Con nosotros. Los muertos.

 

El doctor Lovera se sobresalta con la voz de María y la mira con pánico. Ella le señala hacia atrás, hacia donde viene el cadáver ensangrentado y putrefacto de Malena caminado despacio hacia él.

 

DOCTOR LOVERA

¡Malena perdóname! ¡yo también estoy muerto! ¡Yo tambie…!

 

Con horror el Doctor Lovera descubre que los refrigeradores se abren y los cadáveres de hombres y mujeres comienzan a moverse despacio. El doctor Lovera grita totalmente enloquecido mientras María se levanta de la plancha temblorosa y toma su mochila y su ropa de trabajo.

 

DOCTOR LOVERA

¡Xóchitl! ¡María! ¡no te vayas! ¡no te vayas!

 

MARIA

Ahora usted tiene mi enfermedad doctor.

 

Medio desnuda y muy débil. María camina hacia la salida del anfiteatro y abandona al Doctor Lovera en medio de lo que parece un vals macabro.

ESCENA 19. EXTERIOR. AMANECER. CALLE.

Agotada y muy maltratada. María llega caminando descalza hasta su edificio. Aún de lejos puede ver dos patrullas con las sirenas encendidas estacionadas en la puerta del edificio. Discretamente se aleja caminando.

 

ESCENA 20. EXTERIOR. DIA. UN PARQUE DE LA CIUDAD.

María despierta recostada sobre una banca, apoyando la cabeza en su mochila y cubierta con una chamarra grande. Junto a ella un hombre viejo, vestido al estilo Huichol lee el periódico. Es su abuelo, y María se levanta al verlo pero no parece muy feliz por el encuentro.

 

MARIA

¿Dónde estuviste abuelo? ¿por qué me dejaste sola?

 

ABUELO

¡Uyyyyy! ¡tantas cosas pasan! ¡tantas! ¡que los ojos se te llenan de tanto ver!

 

MARIA

Estuvieron a punto de matarme abuelo.

 

ABUELO

¡No míja! ¡todavía no! ¿ya viste?

 

El abuelo le ofrece el periódico. María no lo toma pero lo mira la portada cuna foto donde aparece la policía arrastrando al doctor Lovera que parece totalmente loco. Junto una foto como de credencial del doctor Montiel y el encadenado “TRAFICO DE ORGANOS EN EL INTERIOR DE LA PPJ”. María toma el periódico y se levanta para tirarlo en la basura, después sigue su camino pero se encuentra a su abuelo más adelante comprando un par helado que le ofrece a María.

MARIA

¿Limón?

El abuelo asiente. Ella lo toma y continúan caminando juntos.

 

MARIA

Hoy voy a ir al puente abuelo. Ya me decidí.

 

ABUELO

Ya lo se María. Por eso interrumpí mi viaje al inframundo. En los ojos de un halcón.

 

ESCENA 21. EXTERIOR. NOCHE. PUENTE URBANO

Es un puente muy alto sobre una autopista de alta velocidad, con muchos carriles. María y el abuelo miran hacia abajo sin hablar. Los autos pasan veloces, con las luces encendidas.

 

ABUELO

¿Se ve bonito no? Parece el cielo de abajo.

 

María asiente.

 

ABUELO

Pero si te tiras ahora, tu espíritu será tan débil que nunca podrás estar conmigo, ni alzar tu espíritu junto al vuelo del águila.

 

MARIA

¿Otra vez estuviste comiendo peyote abuelo?

 

ABUELO

¡Nooooo! Los muertos ya no comemos nada. Ni hace falta. Son como la rayita esa roja que dejan los coches al pasar. Una estelita de lo que fueron en vida. Si alcanzaron la libertad, serán espíritus libres. Si se fortalecieron, serán espíritus fuertes…

 

María comienza a llorar. El le toma la cara para mirar sus ojos.

 

ABUELO

¿Tas llorando?

 

MARIA

¿Qué va a pasar con las víctimas abuelo? ¿con todas las que mataron?

 

El abuelo le señala a la calle donde aparece una multitud de fantasmas paseando tranquilamente.

 

ABUELO

Hay oportunidad para todo el que la busque. La vida es una oportunidad. La existencia toda.

 

El abuelo se para sobre el barandal del puente.

 

ABUELO

Nadie te va a pedir cuentas.

 

El abuelo se hecha a volar hacia el cielo estrellado. María lo mira alejarse. Después mira hacia debajo de nuevo. Lo piensa un momento y se aleja caminado por el puente. Se cruza con un fantasma de principios del siglo XX que se pasea con un paraguas y al verla la saluda inclinando su sombrero de hongo.

 

FANTASMA

¿Nos deja ya?

 

MARIA

Si. Voy a vivir todavía un rato. Todavía falta.

 

FANTASMA

Me alegro.

 

El fantasma se despide inclinando su sombrero y continua cruzando el puente hasta desaparecer. María baja caminando.

 

DESVANECIDO A NEGRO.

 

EQUIPO FANTASTICO * 1er semestre SOGEM 2009

 

 

Escribir un Nuevo Cine Mexicano

Escribir un Nuevo Cine Mexicano

Alejandro Valle   * 

 

I.-APRENDIENDO A ESCRIBIR CINE

A lo largo de los años lo he visto muchísimas veces: cuando un maestro pretende enseñar cómo escribir un guión a sus alumnos, seguramente sin notarlo, comienza a lanzarle al grupo dos discursos simultáneos, uno escondido como un parásito despreciable  dentro del otro, que es oro puro.

El oro puro se refiere a siglos de conocimiento narrativo.  El cine sigue respetando la estructura Aristotélica para narrar una historia, el planteamiento, nudo y desenlace que aprendimos en la primaria, pero explicado con palabras más elegantes o modernas. Esto suele hacer mucho ruido, y provocar inquietud y rechazo  en los guionistas principiantes que al escucharlo sentimos que nos acaban de encerrar en una jaula, como a Pinocho o a Hansel (el hermanito de Gretel), engañados y trágicamente apartados de nuestro universo poético.

Pero lo cierto es que el desarrollo de la narrativa cinematográfica, apuntalado en todas las demás artes milenarias, desde el teatro hasta la plástica y la música, ha conseguido en tan solo cien años de existencia, una depuración de la acción dramática que lo han convertido en el arte más influyente y poderoso de la época actual. Y en el siglo XXI, son las artes que lo alimentaron quienes comienzan a nutrirse de su lenguaje.

Cuando los alumnos de guionismo hemos comenzado a asimilar la belleza de éstos conceptos, flechados por la magia del arco dramático, hipnotizados por la aventura inconsciente del protagonista debajo de sus deseos conscientes, concentrados en la precisión de los cambios sutiles de valor dentro de cada escena, dispersos por la posibilidad de ampliar ese lenguaje en cualquier dirección… entonces comienza a aparecer ese discurso parásito (largo e invertebrado, parecido a una solitaria con ganchos en la cabeza para clavarse en nuestras entrañas), escondido en las enseñanzas del maestro cineasta.

Este segundo discurso no se refiere a un conocimiento milenario, sino simple y llanamente a las limitaciones del medio. Convenciones igual que las de Aristóteles, pero no basadas en la observación del alma, ni el conflicto moral, ni el lenguaje dramático, sino en la imposición de ciertos formatos más bien comerciales y académicos que tienen su origen en determinadas causas económicas, ideológicas o de mercadotecnia, pero de ninguna manera narrativas.

Y no es que condene el aspecto “realista” del aprendizaje, pero una “solitaria” debe de mostrarse dentro de un frasco de formol para su observación o disección.  Pero nunca dentro del alimento, donde existe el riesgo de envenenar a más de un alumno voraz y desprevenido.

Y es que el cine, mas que cualquier otro arte, se ha moldeado por las exigencias del medio social.  Precisamente sus distinciones de  “influyente y poderoso” , colocan al cine en el blanco de múltiples intereses totalmente ajenos al arte y a su objetivo primordial de ampliar el lenguaje y  su panorama estético.  De mostrar otros patrones, otras realidades y fungir simultáneamente como creador de constelaciones y crítico feroz de las ataduras humanas.

No es casual que el “macarthismo”, momento cumbre de la paranoia anticomunista exacerbada, cuyas secuelas seguimos padeciendo, haya comenzado su cacería de brujas precisamente en el cine, y precisamente en Hollywood. En los años cincuenta, cuando el cine comenzaba a consolidarse como potencia mundial globalizada, y los creadores, aliados de una nueva tecnología y una floreciente literatura fantástica, comenzaban a desarrollar la facultad amenazante de la independencia, en la forma subversiva, por incontrolable, del lenguaje imaginativo y poético. 

Es así como el guionista, desprevenido, pero sobre todo intimidado por convenciones majestuosas de alfombras rojas y trofeos dorados, corre el riesgo de convertirse en herramienta de intereses múltiples y perder de esa forma su calidad de creador y sobre todo, de artista.

 

II.- LA TRILLADA PROBLEMÁTICA DEL CINE ACTUAL.

Intentaré ser breve y conciso: La principal problemática que determina el cine, no sólo en México sino en el resto del mundo, es de carácter económico, y la conocemos en demasía. Pero básicamente se define así: el cine de Hollywood que marca la pauta de la narrativa cinematográfica, así como de su distribución y difusión, se realiza con capitales de dinero tan grandes que son totalmente inalcanzables para el resto del mundo y de los simples mortales. Tan simple como eso.  Pero esa simple verdad se ramifica en múltiples fenómenos que básicamente convierten al cine mundial en filiales de una industria global regida por pautas económicas.

Si existe algún destello creativo fuera de la industria controlada por el dinero, es inmediatamente absorbida por una industria que no es norteamericana, sino global, por lo que cualquier enfoque nacionalista o ideológico para abarcar el problema es inadecuado. Pues el lenguaje que rige este control no se rige ya por criterios ideológicos ni de burda censura, sino por el simple y matemático lenguaje del dinero.

El problema fue definido por mi hermano de la manera más minimalista que he escuchado: cuando uno de mis tíos más conservadores y reaccionarios alegaba categóricamente que Hollywood también es cultura, mi hermano le respondió: si, pero no nuestra cultura.

Pero no quiero que mi enfoque se confunda con la visión romántica y trillada de luchar por el cine libre de autor contra al malvado cine comercial, que ciertamente es diabólico en muchos aspectos y terriblemente divertido en otros. Incluso maravilloso si se le mantiene como una opción , si no permitiéramos que su voracidad devorase todo lo a su paso, como desgraciadamente ha ocurrido.

A donde quiero dirigirme es a un lugar mucho menos común, mucho más complejo y bastante más romántico: se refiere a las limitaciones autoimpuestas por los autores, que las han mamado de sus tutores, que ha su vez han mamado de los suyos, que no vivían en una era tan tecnologizada como la nuestra.

Es verdad que el cine de la actualidad está regido por las políticas monopólicas del cine, y es verdad que debemos oponernos a su devastación, que debemos seguir luchando por la integración de una cláusula de excepción cultural al Tratado de Libre Comercio que no considere al cine como una mas de sus mercancías, pero también es verdad que vivimos en la era de la información digital , y que debemos tomar los nuevos medios y crear con ellos, escribir para ellos, y utilizar al máximo todos sus poderes expresivos y de difusión.

 

III.- LAS NUEVAS TECNOLOGIAS.

A partir de la apertura tecnológica a mediados de los noventa, cuando las nuevas tecnologías digitales se pusieron, por primera vez en la historia, al alcance del usuario común, la sociedad entera sufrió una transformación radical.

El Internet rompió todos los paradigmas de la comunicación vertical y los grandes emporios televisivos, discográficos, editoriales y demás corporaciones voraces se pusieron a temblar, y a redactar leyes y políticas que protegieran sus territorios gangsteriles, desde el tratado de libre comercio hasta la ley Televisa. Desde las regiones artificiales del DVD hasta la extinción del Luz y Fuerza.

A pesar de todo, las expresiones artísticas se modificaron, se enriquecieron con nuevas formas .  Se transformó la música, la plástica y las artes escénicas.

En México hubo un boom del videoarte y se creo la Bienal de Video que dio a conocer al gran público el trabajo de grandes artistas emergentes y casi todos jóvenes como: Ximena Cuevas, Sara Minter, Gregorio Rocha, Grace Quintanilla, Sergio García, Alfredo Salomón, Andrea di Castro,  Fabián Castro, Sharon Toribio y de forma destacada a Rafael Corkidi (uno de los cineastas pioneros y co-creador del festival) por mencionar sólo los que vienen a mi mente y que se encuentran entre los más propositivos y radicales.

El panorama del arte audiovisual era por lo menos prometedor, pero sobre todo lúdico y muy divertido. Comenzaban a surgir definiciones que comparaban al cine con la épica y la narrativa, mientras que al video arte se le cotejaba con la poesía.

Sin embargo, frente a este panorama el cine Mexicano parecía ajeno y reticente.  Marcaban una línea muy tajante entre lo filmado en cine y lo producido en video o con medios digitales. En respuesta los video artistas también lo hacían llevando la abstracción y la irreverencia hasta el límite y haciendo parecer a los primeros como académicos conservadores y estirados.

La verdad es que lo eran y todavía lo son.  De alguna forma la apertura a las nuevas tecnologías representó también para la comunidad cinematográfica una amenaza a su calidad de pequeña elite intelectual. Pequeña, pero demasiado numerosa para los limitados patrocinios del estado a los proyectos cinematográficos. 

Lo cierto es que esta competencia feroz por los presupuestos, a convertido a la comunidad cinematográfica en uno de los sectores más competitivos y destacados, pero también en uno de los más intolerantes y conservadores.

Tuvieron que pasar alrededor de 10 años para que la industria cinematográfica despertara a las posibilidades que les brindaban los medios digitales. Y las nuevas generaciones de cineastas han comenzado a desarrollar una obra artística de tremenda originalidad y fuerza, que se destaca por mucho en el terreno documental -pues no difiere en mucho a la metodología con que siempre se ha realizado y que por el contrario lo vuelve económico y agiliza - pero que en el terreno de la narrativa de ficción está rezagado, muy rezagado podemos decir, sin armas para pelear esta batalla campal, y a punto de perderla.

 

IV.-ESCRIBIR UN NUEVO CINE.

Y bien.

Frente al panorama complejo que he luchado por resumir ¿a quien le interesa pelear por el cine? ¿a quien diablos le interesa que desarrollemos esa cadena de mentiras y traumas que es la ficción? ¿a quien puede interesarle un pepino que los artistas mexicanos desarrollemos nuestra propia mitología, expresemos nuestra propia visión de la vida, definamos nuestra propia poética?

Tendrías que ser uno de esos artistas con vocación de martirio para querer pelear con el mundo entero por contar una simple historia. Aferrarte a ella por años y años, enfrentarte a las vacas  sagradas del cine que desacreditarán tus búsquedas porque ellos experimentaron en los setentas y ahora necesitan todo el presupuesto para hacer cine “riguroso”. Tendrás que convencer a jurados del IMCINE de que vale mas la pena encontrar nuevos caminos para comunicarse que conquistar medallas en el extranjero, enfrentarte a la critica de periodistas con pereza mental y no esperar nada de productores privados ni cadenas de distribución.

Si tu eres uno de esos necios aferrados, entonces ya somos por lo menos dos.

Yo me he dedicado los últimos quince años a buscar caminos para la narrativa cinematográfica a través del uso de nuevas tecnologías.   Me tardé diez en hacer una película rarísima, realizada de una manera totalmente experimental desde la técnica visual hasta las formas narrativas. Y si bien, no es una obra totalmente lograda, y tiene todos los defectos del aprendizaje y la ingenuidad, si es en cambio un proyecto que cumplió todos sus objetivos a contracorriente. Probablemente la primer película mexicana experimental que se estrena en los cines hecha con una handycam y algunas computadoras personales y caseras, pero sobre todo, la primer propuesta de cine fantástico mexicano que se hizo en muchísimo tiempo.

A la fecha, esta película llamada “Historias del Desencanto”, ha viajado a mas de treinta festivales internacionales de cine y recibió el premio especial del jurado en el festival de cine fantástico de Portugal FANTASPORTO en 2007. Pero en México yo no he vuelto a recibir un solo apoyo para otro proyecto, nunca he visto un solo peso (literalmente) de sus taquillas, ni de sus exhibiciones en televisión (que han sido muchas). Mi registro de la obra fue “traspapelado” en los archivos de la SOGEM, de modo que tampoco he recibido regalías por el guión y nunca he recibido una oferta que se concrete para su distribución en DVD. Pero no pasa un mes sin que alguien, algún desconocido, me escriba un correo para pedirme una copia o darme las gracias.

Desde que la terminé en el 2004 he trabajado con directores bien interesantes como Luis Estrada, María Novaro, Guita Shifter, Christiane Burkhard,  Lupita Miranda,  María Inés Roque, Alejandra Sánchez y José Antonio Cordero. Buscando alternativas estéticas a través del uso de la computadora. Algunas veces alternativas fantásticas, muy pocas veces.

Ahora, después de tanto tiempo de colaborar y desarrollar mi obra desde la computadora estoy convencido de que la apertura de la narrativa debe provenir desde el guión, desde el momento en que una película es imaginada y conceptualizada. Es muy difícil romper una inercia que viene acompañada por gigantescos y costosísimos aparatos de producción.  Es necesario entender el lenguaje de las nuevas tecnologías audiovisuales y escribir para ellos.

Probablemente nunca seamos capaces de producir en México un Harry Potter. Las fortunas que se utilizan en realizar películas como ésta se encuentran simplemente fuera del alcance de un país con las necesidades y la economía de México. Pero yo he experimentado con mis propias manos y me consta que resultaría más barato hacer un nuevo “Doctor Caligari” , un sueño expresionista y poético, que otra película más en un departamento de la clase media, o en un pueblo fronterizo. 

No descalifico ninguna temática, pero para mi es muy importante la ficción y la fantasía. No solo verla, sino también hacerla. Y mi propuesta es crear historias que permitan y se articulen por medio de una poesía audio visual libre. Un cine onírico. Basado en nuestra tradición fantástica literaria que es esencialmente poética, más que en las suposiciones realistas del cine de alto presupuesto.

Y por eso abandono parcialmente mi búsqueda tecnológica para venir aquí, a la escuela de la SOGEM. Para dar fundamento y rigor a mis convicciones, para seguir buscando una nueva forma de hacer mitología y onírica.

El lenguaje del cine todavía está en desarrollo. Por eso es importante valorar las técnicas depuradas de su narrativa y eliminar los códigos heredados que sólo tienen que ver con su autolimitación.

El aprendizaje del guión puede ser una técnica para ganar dinero escribiendo, pero también puede ser un humanismo y un arte, si se pone en ello el amor y la pasión necesarias.

Alejandro Valle *

MANIFIESTO PARA UN CINE ONIRICO

MANIFIESTO PARA UN CINE ONIRICO

(*Desarrollado desde una lógica Juarroz)

Para Lorenza

Propongo hacer un cine onírico

Realizado desde el interior de nuestros sueños

donde se iguala la producción de hombres y países ricos y pobres

y los limites del presupuesto están en la imaginación y el inconsciente

 

Propongo hacer un cine para proyectar en los sueños

Trasmitido por cualquier medio,

desde el cinemascope con sonido surround

hasta el correo electrónico, y el youtube

pero que revele sus secretos sólo en la pantalla de los párpados

 

Propongo hacer guiones que se escriban dormidos

para que sus personajes despierten en los sueños de los espectadores

que se transformarán en ellos y cambiarán la historia

 

Propongo que las locaciones sean cualquier lugar real o imaginario

Como ocurre en las producciones más fastuosas

Igual en un paisaje al óleo que en el espacio exterior

Aunque para lograrlo

 los espectadores soñadores tengamos que poner de nuestra parte

 

Propongo hacer cine con la privacidad y fluidez de quien hace música,

de quien escribe poesía o de quien sueña

Que se arme y se componga desde computadoras personales y caseras

Que se elimine el pago de derechos

por el uso de cualquier software o  herramienta

pues cualquier tecnología se trata sólo de conocimiento

Y cualquier conocimiento debe de pertenecer a todos los hombres

 

Reclamo el derecho a soñar de los países pobres

Que su dolor realista no sea su único producto de importación

Que se pueda crear una mitología y una poética

desde la pobreza, desde la derrota y desde cualquier circunstancia

 

Propongo que los directores desarrollen el sueño lúcido

Y que los actores sean grandes soñadores

Que quien interprete, por ejemplo, a Superman

tenga por requisito haber aprendido a volar

y haber salvado al mundo en alguno de sus sueños

 

Propongo que se elimine el casting por tipo físico

Pues cualquiera de nosotros puede ser Superman

Y quien ejercite con voluntad su cuerpo

De cualquier forma tendrá más probabilidades de soñarse Superman

Aunque tenga setenta años

 

Propongo que las grandes producciones se filmen en Esperanto

Para que el doblaje y los subtítulos se hagan en todos los idiomas

Y el lenguaje global sea la fantasía

 

Propongo hacer un cine que no cobre ni pague derechos de autor

Que utilice toda la música que encuentre en los sueños,

Que todos los personajes y mitos se declaren patrimonios de la humanidad

y puedan desarrollarse y transformarse  en nuestro inconciente eternamente

 

Propongo que las secuelas no sean una franquicia sino una opinión

Como las tragedias a los griegos

para que resolvamos nuestros problemas sociales, morales y estéticos,

en el terreno de la fantasía

 

Propongo que existan miles de secuelas de King Kong

Pedro Páramo

Don Juan Matus

Doctor Caligari

Y los sueños de la bella durmiente de Emiliano González

Hasta que se conviertan en mitología

Y la religión vuelva a ser imaginaria

 

Propongo hacer un festival que premie los hallazgos mas osados,

los sueños más lúcidos y las pesadillas más bizarras

Premio para quien visualice los mejores futuros

Y para quien se invente los mejores pasados

Para el mejor protagonista de su sueños

Para el soñador más lúcido

Para el más sincero

Para el más erótico

Para el más loco

Premios vitalicios a quienes encuentren nuevos caminos,

túneles secretos entre los sueños de los hombres

para que los ganadores no tengan que despertar

ni tengan que cobrar regalías

y sigan regalando sus descubrimientos

a todos los demás soñadores.

 

Si dormir es un largo gemido*

Propongo hacer un cine onírico.

 

Alejandro Valle